In Memoriam: Carlota Rosenfeld (1943–2020)

By Enrique Rivera

Carlota Eugenia Rosenfeld Villarreal (Santiago, June 20, 1943 - July 24, 2020), was a Chilean visual artist who contributed to the deepening of the neo-avant-garde from the Escena de Avanzada, a movement of artists and writers that developed in the Chilean art scene after the coup d'état of September 11, 1973. Linked to the Fluxus movement, within the materials present in her works, it is common to see the use of waste, audiovisual technology, and the use of simple elements for disruptive operations of political connotation. Also known as Lotty Rosenfeld, the artist used tactical strategies for conscious provocation in a society consumed by the media, and their consequent manipulation. Her work infiltrated various spaces, both alternative and conventional, exhibiting her work through performatic acts on the street, with its characteristic crosses on the pavement, which point to both addition and negation (no +), a work of high semantic charge during the context of the dictatorship. The artist died at the age of 77, leaving a fundamental contribution to the history of Chilean and Latin American art, pointing out a path of critical intersection between art, technology and politics.
 

Carlota Eugenia Rosenfeld Villarreal (Santiago, 20 de junio de 1943 - 24 de julio de 2020), fue una artista visual chilena que contribuyo a la profundización de la neovanguardia desde la Escena de Avanzada, movimiento de artistas y escritores que se gestó en la escena artística chilena posterior al Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Vinculada al movimiento Fluxus, dentro de los materiales presentes en sus obras, es común ver el uso de desechos, tecnología audiovisual, y uso de elementos simples para operaciones disruptivas de connotación política. También conocida como Lotty Rosenfeld, la artista utilizó estrategias tácticas para la provocación consciente en una sociedad consumida por los medios de comunicación, y su consecuente manipulación. Su obra se infiltró en diversos espacios, tanto alternativos como convencionales, exhibiendo su obra mediante actos performáticos en la calle, con su características cruces sobre el pavimento, que señalan tanto la suma como la negación (no +), obra de una alta carga semántica durante el contexto de la dictadura. La artista murió a los 77 años, dejando una contribución fundamental para la historia del arte chileno y latinnoamericano, señalando un camino de intersección crítico entre arte, tecnología y política.